El invierno pasado, apareció esta nueva mutación de influenza generada por un virus nuevo, todas las personas son vulnerables a contraer la enfermedad cuyos síntomas clínicos generalmente son similares a los de una gripe estacional y van desde infecciones asintomáticas hasta neumonías severas, si bien los informes de los últimos censos sobre esta enfermedad dan claramente un índice muy bajo de contagio, no debemos descartar que recién comienzan los primeros fríos por tal motivo para prevención de todos los ciudadanos aquí van algunos breves consejos:
Siempre que preparemos alimentos o tratemos una herida como también usar la computadora debemos lavarnos frecuentemente las manos con agua y jabón o con un producto a base de alcohol, también después de ir al baño toser, tener contacto con animales, usar el transporte público, visitar o atender a una persona enferma, etc., si tenemos tos o estornudamos debemos cubrirnos boca y nariz con el codo o con un pañuelo descartable. Tirar los pañuelos descartables a la basura después de usarlos, Evitar tocar ojos, nariz o boca con manos no lavadas, Limpiar y desinfectar con frecuencia las superficies como perillas de puertas, mesas y botones de ascensores, recuerde que Si no está infectado no es necesario utilizar barbijo.
Es importante decir y dejar bien en claro que la vacuna para la influenza estacional NO protege para el nuevo virus de la Influenza.
Los ciudadanos han logrado controlar mediante rigurosos controles de higiene este virus pero es bueno repasar los síntomas de esta enfermedad ya que es muy importante de contraerla tratarla a tiempo para que no pase a mayores, entre los síntomas más frecuentes como sabemos está la fiebre, primer alarma del cuerpo ante una visita indiscreta de un virus, el tener más de 38 grados es un síntoma para tener muy en cuenta, dolor de garganta, congestión nasal, malestar general, dolor de cabeza, tos frecuente, falta de apetito, dolor muscular y de articulaciones, dificultad al respirar, si usted presenta estos síntomas debe acercarse al nosocomio más cercano a su domicilio y consultar mediante guardia médica, allí se le efectuará una radiografía de tórax y se comprobará si los pulmones están comprometidos y si se trata de una H1N1 o si es una simple gripe invernal.
Si a usted se le ah detectado la H1N1 debe resguardar a los demás ciudadanos quedándose en su domicilio no ir al trabajo ni a la escuela y evitar multitudes, saludar sin dar la mano ni beso, mantener los ambientes limpios y ventilados, lavarse con bastante frecuencia las manos, no tomar medicación por cuenta propia ni aspirinas.
Lo mejor para la transición de esta enfermedad es quedarse en reposo en casa, al toser cubrir la boca con pañuelos descartables y luego desecharlos, usar barbijo asegurándose que cubra en su totalidad boca y nariz, tratar de aislarse de las demás personas que conviven en el domicilio, lavarse las manos frecuentemente con alcohol en gel, no compartir alimentos, vasos y cubiertos.
De todos modos los más afectados son los adultos mayores de 65 años; niños con afecciones pulmonares crónicas o cardiovasculares; embarazadas; pacientes con enfermedades metabólicas (diabetes, insuficiencia renal, hemoglobinopatías e inmunosupresión); tratamiento prolongado con aspirina; niños menores de dos años con antecedentes de prematuridad, bajo peso al nacer o desnutridos; enfermos de HIV, cáncer o transplantados.
Es de destacar la labor que han hecho en 2009 médicos y enfermeras de hospitales públicos y privados tratando de detectar la mayor parte de casos en tiempo y forma de modo que la pandemia no se extendiera a mayores, y gracias a la concientización de los ciudadanos en conjunto con el gobierno porteño llevando a cabo campañas de información a todos aquellos que no conocían los riesgos de padecer dicha gripe contando sobre los síntomas y sus consecuencias al no ser tratados a tiempo, no olvidando que una mayor información nos puede curar a todos.