Por fin vimos las puertas del Majestuoso Teatro Colón abiertas, con su alfombra roja desplegada, escenario de una reinauguración estupenda, en el marco de los festejos del Bicentenario.
La concurrencia de personas distinguidas de nuestro medio político, televisivo y jerarquías más importantes aparecieron desfilando con suntuosos trajes dignos de la ocasión.
Este histórico coliseo volvió a brillar ayer después de tres años, una multitud le dio un marco espectacular al evento, que comenzó a las 19.30, media hora más tarde del horario programado, con la llegada de Macri.
"Me hubiese encantado que [Cristina Kirchner] hubiera venido", "No sólo es la reapertura del Colón sino una fecha de la patria. Hoy se reabre en todo su esplendor para que podamos disfrutarlo los argentinos", declaró el jefe porteño.
Figuras del mundo del espectáculo, como Susana Giménez, Mirtha Legrand, Julio Bocca y Graciela Borges, estuvieron presentes entre los invitados. También representantes de países vecinos como el presidente uruguayo José "Pepe" Mujica.
Aunque la falta de personajes como la Presidente de los argentinos no estuvo presente, en dicho acontecimiento, el gobierno de turno tubo un representante, el vicepresidente Julio Cobos, además concurrieron el senador Carlos Reutemann y el gobernador de Chubut, Mario Das Neves entre otros.
La apertura del evento comenzó con una propuesta al aire libre abierta para todo público. Se trató de una proyección en 3D (sistema mapping) sobre la fachada posterior del teatro -sobre la calle Cerrito- de una suerte de documental histórico-musical, que recorre los momentos más importantes de la historia del teatro.
Fueron proyectadas imágenes de archivo y entrevistas a personalidades de la cultura mundial durante cincuenta minutos y la muestra estuvo acompañada por el trabajo de cien artistas que, desde un escenario ubicado frente a esa fachada posterior del teatro, intervinieron las imágenes de colores que "broten" de sus paredes.
El primer plato en este caso fue el glorioso Himno Nacional Argentino cantado por los presentes, seguido El lago de los cisnes, a cargo del Ballet Estable y luego como broche de oro, uno de los actos de la ópera La bohème, título lírico con que se eligió comenzar la temporada dos días más tarde, después un brindis ofrecido en los salones recién restaurados del teatro y en el bello foyera acompañados de pequeños bocaditos a manera de recepción dejaron ir a los invitados saciados hasta el momento de la cena.