11 de Marzo-Crean “Zonas Calmas” cercanas a Hospitales y Reservas ecológicas

Crean “Zonas Calmas” cercanas a Hospitales y Reservas ecológicas.

La Secretaria de Ambiente Publico de la Ciudad de Buenos Aires, dicto una Resolución donde se prohíbe el uso de artefactos pirotécnicos, en un radio cercano a 100 metros de distancia de los Hospitales públicos y privados porteños, la Reserva Ecológica Costanera Sur de la Comuna 1, el Ecoparque de Palermo en la Comuna 14, y el Lago Lugano en la Comuna 8. La instalación de estas nuevas “Zonas Calmas”, es para garantizar el bienestar de los ciudadanos y el medio ambiente, por este motivo el Gobierno de la Ciudad, prohíbe el uso de pirotecnia en este sector específico. Esta disposición detalla que tipo de elementos se impide usar en las zonas calmas, y son las bombas de estruendo con un diámetro superior al de dos pulgadas, los morteros de todo tipo, los petardos con efecto audible de estruendo y calibre superior a las dos pulgadas, y las foguetas con tubo de lanzamiento, también conocidas como “tres tiros”. Según señalaron las Autoridades porteñas, esta iniciativa surge de la necesidad de garantizar una buena calidad de vida para los porteños, y en especial para aquellas personas que padecen el Trastorno de Espectro Autista (TEA). Así mismo, se busca proteger a la fauna silvestre presente en las Reservas ecológicas, y a las mascotas que viven en la Ciudad, en especial a los perros y gatos que tienen el sentido auditivo más sensible y desarrollado, y son los que más se encuentran afectados por los estruendos que provocan la pirotecnia.
Los efectos que genera el uso de la pirotecnia en las personas, pueden provocar taquicardia, temblores, falta de aire, náuseas, aturdimiento, pérdida de control, miedo y/o muerte. En los animales los efectos son diversos, de diferente intensidad y gravedad. Los perros suelen sentir temor, y al huir pueden ser víctimas de accidentes o perderse. Las aves tienen taquicardias que pueden provocarles la muerte; los gatos suelen correr detrás de los explosivos por simple curiosidad, y pueden ingerirlos, perder la vista o lesionarse; los insectos y otros animales pequeños, poco pueden hacer para no ser dañados, la pirotecnia es para ellos un explosivo de gran tamaño. En las personas con Autismo, los estruendos de los petardos les generan un alto nivel de ansiedad y de estrés, que les pueden ocasionar episodios de crisis, con momentos muy tensos, lloran, gritan y en algunos casos se autolesionan, o pueden llegar a presentar convulsiones.
Los estruendos provocados por los fuegos