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Denuncian desprolijidad en el arreglo de algunas fachadas barriales

El Gobierno de la Ciudad trabaja en el arreglo de pintura y mantenimiento de algunos frentes históricos que sufrieron actos vandálicos en los últimos meses. Las denuncian apuntan a la desprolijidad y al poco cuidado que tuvieron los trabajadores con las piezas históricas. Los detalles.

Insólitamente las fachadas de algunos edificios y casas sufrieron una intervención por parte del Gobierno de la Ciudad sin previo aviso. Se trato en buena fe de solucionar las denuncias de actos vandálicos pero degeneraron en un enojo sorpresivo por parte de los vecinos.
El caso tomo relevancia cuando un vecinos del barrio de Villa Urquiza denuncio que una mañana encontró el frente de su casa completamente distinto al color en que se encontraba hacia años. Su caso se viralizó y muchos otros vecinos comentaron que habían sufrido la misma suerte.
Gabriel Caravario salió a la calle de su barrio Villa Urquiza n una mañana como lo hacia habitualmente. Sin embargo la sorpresa fue tal que quedó pasmado: en el curso de la noche, el color de la fachada de su casa, en Iberá al 4800, había cambiado de gris a arena. Alguien, durante la madrugada del había pintado todo el frente de la planta baja, las rejas de las ventanas y el número de bronce con la altura.
Sin embargo su caso no fue el único. Los pintores son enviados por el gobierno porteño para remozar las fachadas afectadas por grafitis y varios vecinos fueron parte de la intervención sin previo aviso.
La propuesta de intervención con fines de arreglos en respuesta a los actos vandálicos se implementa en la Ciudad desde el 2016.
El reclamo de los vecinos responde a la intervención sin previo aviso.En algunos casos, hasta cambian el color original de las fachadas o tapan dibujos artísticos valorados por los propietarios. Además, coinciden en que los trabajos suelen ejecutarse de un modo rápido y desprolijo, dejando salpicaduras y chorreaduras.
"Lo que hace el gobierno de la ciudad es autoritario y vandálico", protestó Caravario, y se quejó de no haber sido consultado antes de pintar su frente, que exhibía un pequeño grafiti. "Sin tocar el timbre siquiera, deciden arrasar con el frente de tu casa a brochazos brutales, de madrugada, con la excusa de que allí hay un grafiti. Como si se tratara de una peste", agregó. Además, dijo que le parece más urgente pintar las escuelas y dejar que cada vecino decida qué hacer con la fachada de su casa.