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Otoño: la pesadilla del estornudo llegó

Comenzó el otoño y quedaron atrás los días de calor. La estación que los portas juraron era la más linda en Buenos Aires también nos trae la polinización y las alergias respiratorias. Detalles de la odisea otoñal más linda.

Caminar por las calles de Buenos Aires supone encontrase con arboles con hojas secas y en el piso. También equivale a disfrutar los fines de semana de sol cálido en los parques y plazas y una etapa de temperaturas cambiantes.
El momento de la polinización de algunas plantas llegó y para muchas personas se convierte en una auténtica pesadilla por la tan temida alergia respiratoria. También conocida como “alergia de otoño” por la época del año en que se produce.
La llegada del frío y la humedad son factores que pueden contribuir al riesgo de sufrir reacciones alérgicas, como la rinitis alérgica o incluso asma. Por ello, es necesario tomar todas las precauciones necesarias para que los síntomas de la alergia de otoño no se conviertan en un auténtico quebradero de cabeza.
Entre las afecciones más comunes nos encontramos con la congestión nasal, obstrucción nasal, picazón nasal, lagrimeo y estornudos. Ninguna de ellas parecerían graves in embargo sin tratamiento pueden hacer que nos privemos de una estación saludable y lleguemos desgastados al invierno.
Algunos consejos útiles a la hora de considerar cuidarnos son:
Evitar la exposición prolongada en zonas con árboles de hoja caduca u otras plantas cuyo periodo de polinización tiene lugar en otoño.
Lavar las sabanas y fundas una vez por semana en agua caliente (50°C) y asegurar su correcto secado antes de guardarlas o volver a usarlas.
Cubrir el colchón con un forro especial a prueba de ácaros y efectuar una limpieza superficialmente del colchón al menos una vez al mes
Llevar a cabo una ventilación adecuada de cada una de las habitaciones del hogar, de esta manera evitaremos una concentración elevada de ácaros o cualquier otro tipo de alérgenos.
Evitar la acumulación de hojas secas típicas del otoño en nuestro jardín y zonas exteriores.
Dejar que el sol entre en el hogar, de esta manera disminuimos la humedad, principal factor de concentración de alérgenos.
Efectuar cada cierto tiempo la revisión y sustitución de los filtros de la calefacción y aire acondicionado, con ello, evitaremos que al bombear el aire este venga acompañado de polen o ácaros.