cine taricco

Los vecinos del barrio de La Paternal intentan recuperar el histórico cine Taricco

La semana pasada presentaron un proyecto de ley en la Legislatura Porteña para salvar el cine-teatro Taricco ubicado en Av. San Martín 2377 de la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto presentado busca resguardar el histórico edificio, cerrado hace varias décadas, con el fin de recuperarlo como un espacio artístico y cultural, que forma parte de la idiosincrasia del barrio de La Paternal.
Los encargados de ingresar la iniciativa para su tratamiento en la Legislatura, fue el “Grupo Taricco”, una asociación de vecinos con tal fin, representado por Norberto Zanzi y que plantea al gobierno porteño declare al cine de utilidad púbica y sujetos a expropiación por su valor histórico y cultural, tanto el inmueble como sus bienes que están en su interior. Esta sería la cuarta presentación de un proyecto de ley para recuperar al cine desde el año 2011.
De los siete cines que había en el barrio en la década del 40, hoy queda en pie solo uno y abandonado hace más de 23 años.
Inaugurado en 1920 por Luis Taricco, dueño de una heladería y decidido a proyectar películas, abre el cine- teatro con 1000 butacas, pullman, dos palcos, platea y un escenario. Por ese mismo escenario paso Carlos Gardel, Luis Sandrini y Tita Merello. En 1969 cierra sus puertas para transformarse en un supermercado de la cadena Minimax, posteriormente del Supercoop (ex Hogar Obrero), hasta que cerró definitivamente en la década de los 90. En el 2005 se logro una ley de expropiación para el cine, pero contaba con una vigencia de 3 años, paso el tiempo y los jefes de gobiernos de esa época no habilitaron la partida presupuestaria para su ejecución y la ley caduca en el 2008. En su momento la Defensoría del Pueblo elevo una resolución declarando que el edificio se encuentra en perfectas condiciones para reactivarlo, concretamente es importante que el gobierno porteño lo compre a sus dueños, para restaurarlo y volverlo a poner en funcionamiento. Actualmente se conoce que los dueños son siete, con distintos porcentajes, de los que se desconocen datos concretos de su paradero.
Mientras tanto los vecinos del barrio realizan reuniones y festivales con gran convocatoria para intentar que vuelva a iluminarse la pantalla de este cine barrial.

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